A LA PREMSA
La Vanguardia
Será capaz de regenerarse
¿una isla sencilla con una sola flor?
Francesc Font, Director Agrícola de Son Felip & Algaiarens
Son Felip i Algaiarens és un recés de pau a una illa on tot el que no sigui platja és com si no existís per als peninsulars. Si se sap poc o res de com pot ser de curativa Menorca a la primavera, això d'aquesta finca frega ja allò transcendental. Lo que se percibe se aprecia por un paisaje lleno de altiplanos, vegetación alta acariciada por la brisa marina, vaques vermelles autòctones regnant a plaer i flors, moltíssimes flors multicolors amb predominància del vermell. Un sentimiento que nunca olvidará y que aumenta al pisar el terreno de las cuatro fincas únicas entre las emblemáticas playas de Algaiarens y Cala Pilar, al norte de Ciutadella.
Son más de 1000 hectáreas y el paisaje está regado de esplendor a la hierba con insectos volando por el aire, centros serpenteantes por tierra, cargamentos estoicos enganchados a parets blancos y parrillas de la mañana de una mañana que saltan como si la gravedad no existiera. Es un proyecto agrícola que empezó a rodar en 2014 y más tarde se ha consolidado en toda Europa para entender el encanto (y el potencial) de la agricultura regenerativa.
A las órdenes de esta simpatía de la naturaleza, y con un carretón de golf para poder abastecer todo el territorio sin disparar los cuerpos de los visitantes, así ha Francesc Font, agrónomo y agricultor de novena generación. Aquest empordanès, amb un discurs ben embastat i sense fisures a la vista, a seu dia va ser capaç de viatjar amb la família fins a Austràlia, bressol de l'agricultura regenerativa, portat per un pressentiment: el de xopar dels secrets de Darren J. Doherty y Joel Salatin, auténticos gurús de una nueva manera de enfocar la agricultura que abogaba por los antípodas para recuperar la fertilidad de los pueblos que se fueron destruyendo con los químicos y las mentiras de la suposada Revolución Verde de los 60.
En volver a casa con la maleta llena de vivencias, Font escribió Arraigados a la Terra, un libro con el que se ha convertido en el divulgador más grande de lo que es regeneración en la conca mediterránea." "M'he adonat que la principal barrera per impulsar l'agricultura regenerativa és a la ment i no a la natura", assegura. “El limitador más grande siempre és al cap; el terra no limita res”. Admet que li va passar a ell com a exagricultor convencional i assumeix que li passi de bones a primeres molts pagesos en endinsar-se en aquest món desconegut. "Tot es pot regenerar si es vol, però sense un canvi de xip mental és impossible".
Un canvi de mentalitat al qual les grans empreses agrícoles no volen arribar a contrapeu per no quedar-se part del pastís. “Tengo dos objetivos principales. En primer lugar, implementar un proyecto sostenible desde el punto de vista económico y ambiental. Demostrar que esto es rendible y que no es una milonga. En segundo lugar, crear una cosa que pugui ser un modelo para el resto de granjas de la isla y, por qué no, para el resto del área mediterránea”. Desde aquí que Francesc Font ara mateix estigui assessorant finques menorquines, multinacionals i altres finques del sud d'Europa i Àfrica.
Todo ello sin contar los cursos en línea que se realizan para satisfacer la demanda de agricultores curiosos. “Menorca ha facilitado las cosas porque aquí hay una tradición de trabajar el campo que se fue perdiendo a lo largo de la península. Hay un interés por nuestro modelo y ya hay una asesoría de 50 fincas menorquinas. Es decir, un 10% del territorio valora la agricultura regenerativa con buenos frutos”. La mentalidad más oberta de los nous propietaris está facilitando el camino porque está recalcando que la agricultura regenerativa no es coneixia gaire a Europa quan vam voler implement-la. Després de vuit anys podem dir que ja la coneix més gent”, diu amb orgull.
¿Pero qué es exactamente la agricultura regenerativa y para qué nos está guiando a nosotros los adeptos a la velocidad de crecimiento? "Nos agrada que la gente visualice la agricultura regenerativa como una caja de arena que permite producir de forma sostenible", dice Font. La verdad es que el gran canvi requereix una transició aproximada de dos a tres anys si lo que se pretén és passar de l'agricultura convencional a la regenerativa. Ni cumpliendo los requisitos se puede garantizar la salida a todos los territorios. És un peatge obligatori que no tothom pot suportar a l'esquena sense agafar-se els dits. “No es un proceso de avui per demà i, a més, no té fi perquè sempre es pot millorar. Nos hemos equivocado mil veces para llegar hasta aquí. És agafar-li el truquillo i anar sembrant camí”.
Si Francesc Font explica la teoría con total convencimiento, es porque asegura que es guanya la vida mejor que abans. “Yo creo que produzco una mínima parte; como más se consigue activar la naturaleza, menos se invierte económicamente como a cambio. Me gustaría decir que la agricultura regenerativa juega con la naturaleza en lugar de lluitar-hi. Todos conocemos la situación de colapso actual de la agricultura convencional y uno de los factores desencadenantes fue querer ir en contra de la voluntad de la naturaleza”. Font era asesor en agricultura ecológica, pero ahora no aplica sus técnicas a su terreno familiar en Girona “porque simplemente se aconseguía un canvi d'inputs. Es decir, abandonar lo que es químico y empezar lo que es natural para vender el mateix dues vegades més car encara que funcioni pitjor”, resume sin concesiones. “Et donen una subvenció, que està molt bé, i hi pots posar un segell als teus productes”. Una transformación que se quedava en el continente, en la estètica, sin anar a las entradas o arrels de l'assumpte.
Aquí es donde entendiste que había que mirar más a los ojos y no al sol.
Aquí es donde entendemos que había que mirar más a los peces y no al sol. “Lo que más nos atrae de los que creamos en la agricultura regenerativa es la ciencia para mejorar el suelo a base de microbiología, minerales y materia orgánica”. Las tres emes en diuen, y el resultado es palpable miris por miris. “Se empieza con las fuerzas degeneradas con la materia orgánica muy baja (0,5%) y en dos años ya se mide un 2% de materia orgánica. Como mejor están las tierras, más agua de la lluvia puede retenerse porque la materia orgánica está como una esponja. De esta manera se estalvia en regadiu”. A Son Felip i Algaiarens porten tot això a l'extrem perquè per garantir la salut de la terra usen els animals per a tot menys per llaurar. “Porque llaurar es una práctica súper degenerativa. Yo aquí és on xoquem amb altres agricultors i on jo vaig xocar amb els meus avis i els meus pares”, diu Font arribant al punt de no retorn. “Labrar es una cosa genética de la ofici de pagès y explicar que cal deixar de llaurar és dur de pair per a molts. Al final es deixar que los animales y las plantas llauran por nosaltres. No hay una producción sostenible de alimentos sin la presencia de animales y plantas autóctonos”.
Por eso es vital la presencia de gallinas, cerdos, caballos y vaqueros, pero sobre todo de una flor singular, el encierro o encierro, como todos los orientes a la isla. “Una de las virtudes del encierro es que tiene un árbol pivotante muy gruixuda que baja en profundidad. Nos alimenta, descompacta la tierra, aporta nitrógeno y hace una flor maravillosa porque las abellas producen mel. Es una planta magnífica con una historia interesante. Como planta lleguminosa fija el nitrógeno del aire gracias a unas bacterias que viven en el árbol de la planta. La clau és que l'enclóver només pot viure si té aquests bacteris a l'arrel. Sense aquesta relació simbiòtica, la planta es mor. Lo curioso de todo esto es que estas bacterias han de presentarse en tierra sin plantar enclova. En caso contrario, la planta no crece”.
De aquí que funcionen tan bien los nombres de las tierras en esta planta existe hace mucho tiempo. En Menorca, por ejemplo, el enclave llegó hace aproximadamente 200 años y es gairebé exclusivo de los secos de esta isla, ya que en el resto de las Baleares su presencia es testimonial. Hi ha documents que demonstren el seu cultiu a Sicília o Malta, però tampoc es pot estendre el seu cultiu a nivell internacional atesa la seva sensibilitat al fred o les gelades. “A més és proteïna pura per a animals com les gallines o les abelles per a la mel de flor d'enclova . Si no hay historial de esta planta en un ecosistema concreto, no funcionará. Por eso está en zonas tan pobres. Jo ho he provat a la meva finca de l'Empordà i no hi ha manera. Eso hace de esta isla un parámetro único para la agricultura regenerativa porque el cultivo crece de forma espontánea”.
Pero el caso más sorprendente por simbólico es el de los gallineros móviles. Un ejemplo para asumir fines a cinco puntos la agricultura regenerativa se puede implementar con un engranaje de convivencia perfecto. “Los nuestros son de los productos donde más se nota el canvi de calidad. Son los nuestros coches más de Menorca; los venimos todos y en podemos vender mucho más”. Los nuestros de la finca cuestan 6 euros la dotzena, o 50 céntimos el coche, como se prefiera. “No volíem muntar una granja de gallines per tenir els nostres ous. Energèticament parlant, no és eficient enlloc (animals confinats, risc de malalties, regular temperatures, dieta, etc)”, diu Font. Otra opción era dejar las gallinas pastando con los poros abiertos, pero tenían claro que si las vacas estaban siempre en el mismo lugar, la tierra se resentía al cabo de unos días. “Para regenerar encontramos la solución de muntar galliners mòbils amb gallines pasturant i generant un impacte animal positiu en forma d'excrets per fertilitzar el terra. Además, era la mejor manera de controlar también los machos y huesos herbáceos saneando la zona de insectos. Al cabo de una semana, movíamos el tanque eléctrico de los gallináceos a la parcela siguiente para generar el mismo impacto que el anterior”.
No se repite la parcela hasta que se sabe con certeza que las plantas se han recuperado y están listas para que entren los animales a menjarlas. “Jugar con la naturaleza significa que un matí posem los 200 caps de vaques de pasturatge a la parcel-la y al cap d'uns dies entren les gallines que picotegen los excrementos de les vaques. En picotear la hembra, escampen la fertilitat pel camp sense consum energètic per part nostra. Como se afavorece la fertilidad del suelo hay más crecimiento vegetal y, como las plantas crecen más y mejor, se genera más pastura para ganar más comensales y se captura más carbono”. Es decir, todo está planificado al mínimo detalle, creando un circuito por diferentes partes de la finca. “Gairebé la meitat de la dieta de les gallines son aquestes plantes”. Entre ellas, es claro, hay la enclova o groc, que sirve de proteína al costo de la proteína animal de los insectos.
El resultado final son alimentos con propiedades nutricionales más grandes que la mitjana porque adquieren más minerales beneficiosos para el organismo con un sòl tan sa. Es aquí donde salta la polémica del debate de los precios y la compleja accesibilidad para todos los bolsillos de productos “selectos”. Francesc Font adopta una postura más contundente. “Es un debate erróneo porque todo lo que no es normal son los precios que se están pagando por menjar. El resultado es un drama con la desaparición de la mayoría de las páginas. Además, los precios low cost tienen unas consecuencias ambientales enormes. Dicen que es el doble de lo que valen y así lo pagan nuestros clientes. Lo que hacemos es pagar un precio real y pagamos tan poco que cuando lo comparamos todo parece un disparate. Está claro que podemos hacer más barato, pero nunca hacemos tomates a dos céntimos. Los tomates cuestan dos euros y si no, no mengem tomàquets. El sistema alimentari actual mereix un canvi de paradigma: nos hem d'alimentar bé i el menjar val el que val”.
Por eso, siempre que tiene la oportunidad de hablar con un agricultor que duda sobre el cambio, suele argumentar la misma premisa. Por eso, siempre que tiene la posibilidad de hablar con un agricultor dubitativo con el cambio, suele argumentar una misma premisa. “No estiguis 12 hores a sobre del tractor. Pasa 8 horas y las otras cuatro ve tu producto. Cal ser proactius i sortir dels punts de venda habituals que paguen allò que paguen. Si conseguimos vender los nuestros y los demás a un precio tan alto es porque nos movemos, explicamos nuestra historia y hacemos probar nuestros productos. No es fácil, pero es que no hay otro camino. No podemos seguir teniendo una oferta tan precaria en el campo”.